NO a las Drogas

viernes, 19 de noviembre de 2010

La heroina:

¿Qué es la heroína?
La heroína es una droga derivada de la planta amapola y pertenece a una clase de drogas denominada “opiáceos”. En el siglo XIX los opiáceos eran remedios populares. Se usaban para calmar afecciones y dolores de diferente tipo y se podían comprar sin prescripción médica en muchos comercios de EEUU y Europa.
Algunos opiáceos son naturales (morfina, opio y codeína) y otros son sintéticos, es decir, elaborados en el laboratorio a partir de la amapola (demerol, metadona, etc.).
La heroína es un opiáceo semi - sintético: es producida  a partir de la morfina a  través de un proceso químico y es aproximadamente 3 veces mas fuerte que ésta.
Cuando se consume por vía intravenosa, esta sustancia de gran potencia alcanza rápidamente el cerebro y produce un “flash” o “hit”, como se le llama habitualmente a su efecto inmediato.
La heroína puede presentarse en forma de polvo blanco o como una pasta o goma marrón (dependiendo de la procedencia y del proceso de elaboración que haya tenido).
La heroína marrón debe ser disuelta con un ácido como la vitamina C antes de ser inyectada. Esta es además mejor variedad para ser fumada.
La heroína que se vende en la calle por lo general no es heroína pura sino que está cortada con otras sustancias (esto también pasa con la cocaína). La heroína pura se "corta" así con otros opiáceos sintéticos, lo cual puede generar complicaciones a quien la consume, porque seguramente el usuario no va a tener el efecto que está buscando a la vez que se va a colocar en una situación de mayor riesgo de sobredosis y otras reacciones adversas.
¿Cómo se consume?
La heroína puede fumarse, inyectarse o inhalarse. Las dos primeras vías de administración son las de acceso más rápido al cerebro y por lo tanto las que producen efectos en menor tiempo.
 Cuando se fuma ("chinos”), la heroína es calentada sobre un papel de aluminio y con ayuda de algún instrumento se inhalan sus vapores por la nariz o la boca.  
La vía intravenosa es por lejos la forma mas riesgosa de consumir heroína ya que entraña un riesgo elevado de sobredosis dado que la totalidad de la sustancia entra en el flujo sanguíneo de una sola vez. El jalado es por la misma razón mas riesgoso que el fumado.
La mayoría de los riesgos de la vía intravenosa desaparecen si la heroína es fumada o aspirada aunque estos métodos puede causar problemas para aquellas personas que sufren de asma, neumonía u otros problemas respiratorios.
La heroína puede ser inyectada directamente a través de las venas, indirectamente a través de los músculos, o en forma de inyección subcutánea. Cada uno de estos métodos tiene sus propios riesgos. Más adelante te los explicaremos detalladamente.
¿Cuáles son los efectos?
Los efectos de la heroína  (y de todas las drogas, tanto legales como ilegales) dependen de diferentes factores como ser :
  • las características de la sustancia y la forma en que la consumas
  • tus características personales: personalidad, peso, edad, estado de salud y de ánimo, así como tu experiencia pasada como consumidor de la droga en cuestión
  • las circunstancias en las cuales consumís la droga: (compañía, lugar, legalidad)
Podés encontrar más información en el  “Modelo Interactivo”
La heroína, al igual que todos los opiáceos, es un  potente analgésico que hace que el usuario tenga menos conciencia y pueda tolerar mejor los dolores y afecciones físicas y emocionales. Así, a altas dosis produce una importante sedación.
Por otra parte, puede producir sentimientos de calidez, euforia, placer y bienestar. No obstante hay que tener en cuenta que no todas las personas que usan heroína experimentan estos efectos en todo momento. Como dijimos, siempre, sea cual sea la droga que uses, legal o ilegal, la experiencia es única, irrepetible  y  diferente para cada usuario.
Como efectos desagradables que a veces puede generar el consumo de heroína podríamos mencionar: estreñimiento, nauseas, respiración enlentecida, disminución del deseo sexual. Por otra parte, las mujeres pueden experimentar períodos irregulares o incluso dejar de tenerlos.
¿Qué riesgos puede tener el consumo de heroína.?
Uno de los riesgos que entraña el consumo de heroína es que su  uso regular (así como el uso regular de cualquier opiáceo) tiene altas probabilidades de generar tolerancia y por lo tanto dependencia física , y sindrome de abstinencia ante la  interrupción del consumo.
No obstante y contrariamente a la creencia popular, el uso de heroína pura no causa por si mismo  daños serios a largo plazo para la salud del usuario. Lo que sí pone al usuario en situaciones de riesgo son las prácticas de inyección y el hecho de no conocer el corte de lo que se está consumiendo. Estos elementos acarrean generalmente  importantes riesgos para la salud, tanto en el corto como en el largo plazo.
La inyección de heroína directamente en las venas es el método que acarrea mas riesgos para la  salud del usuario. Si son compartidas agujas, jeringas, algodones, filtros, cocinadores o cucharas  infectadas existe una alta probabilidad de que a través del contacto sanguíneo se transmitan  virus e infecciones como el HIV y la Hepatitis B y C . Pueden ocurrir asimismo infecciones bacteriales y contaminación de la sangre si ingresan bacterias a través de la inyección o “tiro”. Se pueden generar también daños a la piel y los músculos como absesos, celulitis y otras lastimaduras relacionadas con las prácticas de inyección. Como consecuencia del uso repetido pueden colapsar también las venas y quedar inutilizables para futuras inyecciones.    
Otro de los riesgos asociados a las prácticas de inyección es que el inyectarse accidentalmente en un nervio puede producir parálisis, y el inyectarse en una arteria puede provocar importantes pérdidas de sangre.
Por último, es necesario tener en cuenta que uno de los riesgos  más importantes del consumo de heroína para la salud es la sobredosis. Cuando una persona consume una dosis importante de heroína su sistema respiratorio puede deprimirse al grado de generar un paro  respiratorio, por lo cual aquellas personas con problemas respiratorios deben ser muy cuidadosas y  evitar, en lo posible su consumo.
A continuación te proporcionamos un cuadro comparativo donde podés encontrar signos que te ayudan a distinguir cuando estás frente a una intoxicación aguda de heroína y cuando estás frente a un síndrome de abstinencia. El manejar esta información te puede orientar acerca de cómo actuar en caso de que esto le ocurra a algún amigo, amiga o conocido.
INTOXICACION
ABSTINENCIA LEVE A MODERADA
Sedación
Ojos llorosos, goteo nasal
Picazón
Sudoración
Baja presión arterial
Insomnio
Pulso enlentecido
Dilatación de las pupilas
 
Anorexia/náuseas
 
Debilidad, Fatiga
 
Dolores musculares
 
Cambios en la temperatura corporal
 
Deseos imperiosos de consumir la sustancia

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